Adenomiosis uterina: ¿Qué ocurre si tus menstruaciones no son "normales"?
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Tienes menstruaciones muy abundantes, dolores que te hacen doblarte de dolor cada mes, a veces relaciones sexuales dolorosas y nadie ha encontrado una explicación clara. Puede que te hayas encontrado con la palabra "adenomiosis" por primera vez, y la buena noticia es queHoy comprendemos esta patología mucho mejor que hace unos años.Una nueva revisión médica publicada en los últimos días incluso refuta una creencia arraigada que ha desalentado a las mujeres preocupadas: no, la histerectomía ya no se considera la única solución real.
Aquí explicamos qué es realmente la adenomiosis, por qué sigue siendo tan difícil de diagnosticar, cómo distinguirla de la endometriosis, con la que a menudo se confunde, y sobre todo las opciones de tratamiento que existen actualmente, incluso si aún desea tener hijos.
💡 Conclusiones clave
Adenomiosis: ¿Qué ocurre realmente en el útero?
El útero está compuesto por dos capas principales: el revestimiento interno, llamado endometrio, y el revestimiento muscular, llamado miometrio. Normalmente, estas dos capas permanecen bien separadas. En la adenomiosis, fragmentos de tejido endometrial se infiltran en el músculo uterino, donde no deberían estar.
El problema es que este tejido anómalo se comporta exactamente igual que el endometrio normal. Se engrosa durante el ciclo menstrual y sangra durante la menstruación. Sin embargo, esta sangre queda atrapada dentro del músculo uterino, formando pequeñas bolsas que provocan inflamación, hinchazón y dolor uterino.
💬 Un ejemplo para entender
Imagina tu útero como una casa con dos habitaciones distintas. En la adenomiosis, pequeños fragmentos de la primera habitación quedan incrustados en las paredes de la segunda. Cada mes, estos fragmentos siguen funcionando como si aún estuvieran en su lugar original, creando acumulaciones de sangre dentro de las propias paredes.
¿Por qué tantas mujeres viven con ello sin saberlo?

Durante décadas, la adenomiosis solo podía confirmarse tras una histerectomía, es decir, una vez extirpado el útero. En otras palabras, la enfermedad solo podía diagnosticarse después de haber recibido el tratamiento más radical. Esta paradoja explica por qué tantas mujeres vivieron durante años con síntomas que nunca se explicaron del todo.
Una revisión médica publicada este año en la revista Obstetricia y Ginecología Esto cambia radicalmente las reglas del juego en este aspecto. Los avances en técnicas de imagen, como la ecografía y la resonancia magnética, permiten ahora identificar la enfermedad de forma no invasiva, incluso antes de considerar la cirugía.
⚠️ La distinción importante
Incluso con estos avances, la interpretación de las imágenes aún puede ser complicada; estudios recientes muestran discrepancias entre los médicos respecto a ciertos signos ecográficos. Si su diagnóstico parece incierto, una segunda opinión o una resonancia magnética de seguimiento pueden aclarar la situación.
Síntomas que deberían darte una pista
La adenomiosis varía mucho de una mujer a otra; algunas no presentan ningún síntoma, mientras que otras ven su vida diaria completamente alterada. Estos son los síntomas más frecuentes.
- Sangrado menstrual abundante o prolongado • Menstruaciones que duran más de lo habitual o que requieren cambios muy frecuentes de protección sanitaria.
- Cólicos menstruales severos • El dolor a veces es mucho más intenso que los períodos dolorosos típicos.
- Dolor pélvico crónico • Molestias o dolor presentes incluso fuera de la menstruación.
- Relaciones sexuales dolorosas · lo que médicamente se denomina dispareunia
- Una sensación de presión o pesadez en el abdomen inferior
- Dificultad para concebir · A veces, es el único signo que lleva a un diagnóstico durante un tratamiento de fertilidad.
Muchas mujeres conviven con estos síntomas durante años, pensando simplemente que tienen "menstruaciones difíciles", sin imaginar que pueda haber una causa subyacente. Si te identificas con varios de estos síntomas, sin duda vale la pena consultarlo con un ginecólogo.
¿Qué podría pasar si no se hace nada?
El sangrado abundante que se repite mes tras mes no es insignificante. La pérdida de sangre significativa y regular aumenta el riesgo de anemia, es decir, una deficiencia de hierro en el organismo que provoca fatiga intensa, mareos y, en ocasiones, dificultad para respirar con un mínimo esfuerzo.
Más allá del aspecto físico, vivir con dolor crónico y periodos que marcan el ritmo de tu vida también tiene un impacto real en tu día a día, tu trabajo y tu estado de ánimo. No es algo que simplemente tengas que soportar en silencio.
Adenomiosis o endometriosis: cómo dejar de confundirlas
Estas dos palabras suenan parecidas y los síntomas se superponen considerablemente, lo que genera mucha confusión. La diferencia radica en un único detalle anatómico, pero este detalle lo cambia todo.
| Criterio | adenomiosis | Endometriosis |
|---|---|---|
| Ubicación | Dentro del músculo uterino | Fuera del útero (ovarios, trompas de Falopio, intestinos) |
| Efecto visible | Útero agrandado y de mayor tamaño | Lesiones y adherencias en otros órganos |
| Coexistencia | Es muy común que hasta el 79% de las mujeres con endometriosis también tengan adenomiosis. | |
Por lo tanto, se puede tener una sin la otra, pero también es muy común tener ambas al mismo tiempo, lo que a veces complica el diagnóstico y explica por qué algunos síntomas persisten incluso después de un tratamiento dirigido únicamente a una de las dos afecciones.
¿Cómo se realiza el diagnóstico hoy en día?
El examen pélvico
El primer paso sencillo es que el médico pueda detectar un útero agrandado y sensible al tacto, lo que ya indica sospecha alguna.
Ecografía pélvica, idealmente endovaginal.
La exploración inicial puede revelar engrosamiento del músculo uterino y ciertos signos característicos. Las recomendaciones más recientes aconsejan el uso de ecografía 3D para visualizar mejor la unión entre las dos paredes uterinas.
La resonancia magnética como complemento
Resulta útil cuando la ecografía no es concluyente o para confirmar la extensión de la adenomiosis antes de considerar un tratamiento quirúrgico específico.
Todavía no existe un criterio estandarizado universalmente en todos los centros médicos, lo que podría explicar por qué dos médicos no siempre llegan a la misma conclusión al interpretar las mismas imágenes. Si persisten las dudas tras la primera consulta, solicitar una segunda exploración o una resonancia magnética complementaria sigue siendo perfectamente legítimo.
Tratamientos y las buenas noticias de 2026
Este es el punto que ha cambiado radicalmente en los últimos tiempos. Durante mucho tiempo, la histerectomía, es decir, la extirpación completa del útero, se presentó como el único tratamiento verdaderamente definitivo. Las recomendaciones más recientes, por el contrario, destacan la existencia de diversas opciones que preservan el útero y la fertilidad.
Opciones de medicamentos
- Fármacos anti-inflamatorios no esteroideos • Para aliviar el dolor menstrual
- Ácido tranexámico • para reducir el volumen de sangrado abundante
- Anticoncepción hormonal combinada • Píldora, parche o anillo que puede disminuir el crecimiento del revestimiento uterino.
- Dispositivo intrauterino hormonal El DIU liberador de levonorgestrel sigue siendo una de las opciones más eficaces para el sangrado abundante.
- Dienogest y otros progestágenos · limitar la estimulación hormonal del tejido mal ubicado
Opciones intervencionistas y quirúrgicas conservadoras
- Embolización de la arteria uterina Una técnica que reduce el flujo sanguíneo a las zonas afectadas sin necesidad de cirugía abierta.
- Ablación endometrial • Especialmente indicado para la adenomiosis superficial, en mujeres que ya no desean tener hijos.
- Escisión quirúrgica dirigida de la adenomiosis • una operación más precisa que extirpa solo las zonas afectadas, preservando el resto del útero.
La histerectomía sigue siendo una opción.Sin embargo, ahora se presenta como una posible solución entre otras, en lugar de la solución por defecto. Sigue siendo totalmente apropiada en casos graves o para mujeres que ya no desean concebir y que ya han probado otros métodos sin obtener suficiente alivio. La elección depende realmente de su edad, sus síntomas y sus planes de vida.
Adenomiosis y el deseo de tener un hijo: lo que realmente necesitas saber.

La adenomiosis es particularmente frecuente en mujeres sometidas a tratamientos de infertilidad, afectando hasta a una de cada tres según algunos estudios realizados en pacientes de fertilización in vitro (FIV). Esta deformación uterina puede dificultar el transporte de espermatozoides y óvulos, y complicar la implantación del embrión.
Dicho esto, tener adenomiosis no significa en absoluto que el embarazo sea imposible. El riesgo de aborto espontáneo, sobre todo al principio y al final del segundo trimestre, es estadísticamente un poco mayor, pero muchas mujeres con adenomiosis tienen embarazos normales. Si estás intentando concebir y se te diagnostica adenomiosis, un seguimiento ginecológico regular permitirá una mejor anticipación y una observación más atenta durante los primeros meses.
Numerosas reglas que gestionar a diario
Mientras esperas a que el tratamiento adecuado surta efecto, el sangrado abundante asociado con la adenomiosis requiere una protección realmente eficaz. Nuestras braguitas menstruales de alta absorción están diseñadas para flujos abundantes, sin fugas ni sensación de humedad.
Este diagnóstico no es un callejón sin salida.
La adenomiosis ha sido durante mucho tiempo una afección poco comprendida, a veces mal denominada y frecuentemente confundida con simples "dolor menstrual" o endometriosis. Los recientes avances en técnicas de imagen han cambiado radicalmente la situación; ahora se puede diagnosticar sin cirugía y las opciones de tratamiento se han ampliado considerablemente más allá de la histerectomía.
Si reconoces varios de los síntomas descritos aquí, el primer paso es consultar con un ginecólogo, idealmente mencionando explícitamente la adenomiosis para orientar la conversación. Tienes derecho a obtener respuestas claras sobre lo que ocurre en tu cuerpo, y hoy en día existen soluciones para cada situación.
Fuentes y referencias
- Kho KA, et al. (2026). Adenomiosis, fisiopatología, avances diagnósticos y opciones terapéuticas. Obstetricia y Ginecología. DOI: 10.1097/año.0000000000006276
- Sociedad de Obstetras y Ginecólogos de Canadá. (2023). Guía clínica n.° 437, Diagnóstico y tratamiento de la adenomiosis. Revista de obstetricia y ginecología de Canadá. PubMed: 37244746
- Selntigia A, et al. (2024). Adenomiosis: Actualización sobre diagnóstico, tratamiento y fertilidad. Revista de medicina clínica. PMC11396652
- Santulli P, Vannuccini S, Bourdon M, Chapron C, Petraglia F. (2025). Adenomiosis, la enfermedad que a menudo se pasa por alto. Biomedicina reproductiva en línea. DOI: 10.1016/j.rbmo.2025.104837
- Roman H, et al. La adenomiosis localizada tanto en el miometrio anterior como en el posterior se asocia con endometriosis rectal profunda: un estudio retrospectivo. Revista de medicina clínica. PMC11591734